El mundo al que predicamos

El problema del hombre está en su corazón; nada podemos hacer modificando las estructuras si su corazón no cambia. La realidad del pecado y la necesidad de arrepentimiento, para la filosofía moderna, es un mensaje desactualizado y ofensivo, apropiado para el hombre ingenuo del medioevo, pero totalmente fuera de lugar en el mundo moderno. Sin embargo, la predicación del pecado y el arrepentimiento, por impopular y ofensiva que parezca, es la única forma de cumplir el mandato autoritativo del Señor y trasmitir el genuino mensaje del evangelio. Es imposible atenuar las demandas, así lo entendieron los apóstoles cuando comenzaron la tarea evangelizadora.

El mundo al que predicamos muestra síntomas inequívocos del fracaso racionalista. Sus utopías se derrumban, y la huida desesperada hacia la irracionalidad del ocultismo y el voluntarismo evidencian la ineficacia de las doctrinas que se han elegido como guía.


Man's problem is in his heart; we can do nothing by modifying the structures if his heart does not change. The reality of sin and the need for repentance, for modern philosophy, is an outdated and offensive message, appropriate for the naive man of the Middle Ages, but totally out of place in the modern world. Nevertheless, the preaching of sin and repentance, however unpopular and offensive it may seem, is the only way to fulfill the Lord's authoritative command and convey the genuine gospel message. It is impossible to water down the demands, as the apostles understood when they began the task of evangelization.

The World We Preach To shows unmistakable symptoms of rationalist failure. Its utopias are collapsing, and the desperate flight towards the irrationality of occultism and voluntarism is evidence of the ineffectiveness of the doctrines that have been taken as a guide.

ISBN
9789585163263
$12.99
More Information
Páginas 182
Medidas 8.3 ” x 5.4 ”
Cubierta Rústica